En la universidad, una de las características de la televisión que se enseñan es su carácter acumulativo, sobre todo tecnológicamente hablando. La actualidad es fiel ejemplo de ello: TDT, analógico, cable, satélite, Internet, aparte de añadir formas y medios de hacer televisión como los cuatro hilos, RDSI, UHF, Betacam, VHF, FTP, ETTs, etc.
Los formatos han sufrido también una especie de acumulación. Muchas veces, es referimos a la innovación pero otras se trata de la aparición de nuevos contenidos que se suman. Al principio las retransmisiones eran teatrales siendo concursos y programas la mayoría. Aparecieron los informativos, seriales, etc. Luego se sumó con fuerza el cine. Se innovó con el TV Movie. Soup opera… De la última década podríamos hablar de los realities shows y de la perfección de la ficción en EEUU. Aparte de los infoshows y otros híbridos.
Las formas de ingresos también han ido acumulándose. La principal es la publicidad, pero la venta de derechos así como el reciente negocio de los SMS demuestran como el futuro de la televisión no pasa por una única vía de ingresos. Éstas se acumulan. Parece como si la complejidad de Internet con su sistema descentralizado produzca una descentralización de los ingresos. ¿Una especie de Long tail de servicios ofrecidos?
En tal contexto habría que preguntarse en qué medida la televisión adoptará (léase acumulará) la innovación de Internet. O al revés, cómo Internet adaptará formas de la televisión. A propósito del debate sobre la Web TV y parecidos, habrá que ver qué aporta al audiovisual. Gonzalo habla muy bien sobre ello. Rescato sobre todo esta parte:
[...] Asumámoslo, nuestros videoblogs profesionales y no tan profesionales se consumen en el ordenador con una actitud absolutamente diferente a la del sofá del salón: hemos visto Mobuzz, vemos Tendecias, Lost in Bilbao o Balzac como parte de nuestra experiencia de navegación y no de televisión.
Así, una concepción integrada de su marca y de su comunidad les tiene que llevar a crear todas las experiencias en sus sites: el video, la foto fija y el texto con las claves de hoy, basadas en la participación y la contribución de usuarios. [...]
Es muy alentador ese futuro basado en el multimedia, el aprovechar los usos que se pueden emplear con Internet y que no ofrece, ni parece que va a ofrecer, la TDT. Pero cabría preguntarse hasta qué punto la experiencia de la navegación tiene o tendrá más peso que la experiencia de la televisión. Al igual, cual tiene más poso cultural o social y no podrá dejarse de lado. Como el cine y su futuro, es interesante preguntarse hasta qué punto los futuros usuarios (¿espectadores?) adoptarán una u otra actitud. Algo que está todavía por ver.
Se multiplican las formas expresivas, es cierto, pero también pensemos ¿todos los futuros espectadores querrán interactuar con la misma “pasión”? ¿La futura generación digital tendrá una mínima necesidad de pasividad ante el monitor (sea el del ordenador o de la TV) o no? Ante la ficción -algo inmortal-, en principio, no nos gusta interactuar sino que nos “engañen”.
Al igual que las cadenas están experimentando con la web, creo que el futuro pasa por esa acumulación de actitudes y posturas. Puede que algún día, cuando la red esté conectada con el televisor, en vez de hacer zapping haremos programing: llegaremos del trabajo pondremos las cosas que nos gustan y empezaremos a consumir con más o menos interactividad. ¿La forma de ingresar dinero de esos “canales”? No sabría…
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La gente dijo…